Adicciones
Introducción:
Las adicciones se entienden como una dependencia hacia una sustancia, actividad o relación, debido a la satisfacción inmediata que producen y de la cual parece imposible prescindir para llevar una vida “normal”. Con frecuencia, quienes padecen una adicción manifiestan conductas de evasión de la realidad, así como sentimientos de vacío, ansiedad, desvalorización y dificultad para afrontar desafíos emocionales.
Sentido Biológico:
Desde la biología, la adicción surge como un intento de recuperar a través de algo externo aquello que se ha perdido interiormente. Al no obtener lo que realmente se busca, la persona repite una y otra vez la conducta, convirtiéndola en abuso. Todas las adicciones están vinculadas a la madre, quien fue nuestra primera y más importante “adicción”. Lo que buscamos compulsivamente es revivir el amor, la protección y el reconocimiento materno que tuvimos y perdimos, o que nunca llegamos a tener. La adicción evita el contacto con el conflicto subyacente de carencia, el objeto o situación externa pretende distraer la atención y llenar ese vacío, pero sin nunca llegar a cumplir su propósito.
Notas técnicas:
Conflictos de reconocimiento y falta de protección por parte de mamá.
Conflicto:
En términos generales, las adicciones se relacionan con la búsqueda de protección materna y con la necesidad de huir de la realidad por temor a no poder afrontarla.
Frases comunes en este contexto son:
“¿Van a venir mis padres a ayudarme? ¿No ven que estoy sufriendo?”.
“No soy capaz de afrontar esta situación”.
Existen además programas inconscientes de muerte y autodestrucción. Las adicciones también están relacionadas con lo no dicho (a-dicción), con la sensación de no tener derecho ni capacidad para expresarse.
Algunas formas de adicción:
– Adicción a la comida: Causando trastornos como la Bulimia o la Gula (ver Gula)
– Adicción al trabajo: Conflicto de abandono y carencia afectiva. Creencia de que “soy lo que hago” y necesidad de reconocimiento. Deseo de demostrar valía frente a los padres.
– Avaricia: Conflicto de reserva del bocado. “Si doy, me quedo sin”.
– Adicción al éxito: Conflictos de abandono y de reconocimiento. “Mamá me abandonó o no me reconoció”.
– Ludopatía: Relacionada con abandono y necesidad de reconocimiento. Se busca “ganar” el amor de mamá a través del premio.
– Coleccionismo: Desvalorización y sentimiento de incompletud. “Me completo a través de mis colecciones”.
– Búsqueda de récords: Conflicto de desvalorización. Necesidad de demostrar que se puede ser el mejor.
– Adicción a la información: Conflicto de falta de reconocimiento. “Sin información no soy nada”.
– Adicción al sexo: Conflictos de abandono. Necesidad de protección parental. Incapacidad de generar placer propio. Puede estar asociada a concepciones vividas como pecado, o a intentos de compensar la vida sexual frustrada de los padres.