Astigmatismo
Definición:
Alteración visual que provoca dificultad para enfocar con claridad los objetos cercanos debido a una irregularidad en la curvatura de la córnea, generando visión borrosa o distorsionada.
Perspectiva Técnica:
4ª Etapa Embrionaria. Conflicto de ira y rabia asociado a un conflicto de miedo vivido principalmente en la juventud.
La afectación se relaciona con la percepción de la realidad cercana (física o simbólica) como amenazante o dolorosa.
Fases Biológicas:
Simpaticotonía (fase activa del conflicto):
Se vive una tensión interna marcada por ira, rabia contenida y miedo frente a una situación cercana que resulta difícil de aceptar o afrontar. La visión puede comenzar a distorsionarse como respuesta adaptativa ante aquello que se percibe como peligroso o conflictivo.
Vagotonía (fase de solución):
Al disminuir la intensidad del conflicto o resignificarse la vivencia, el organismo entra en fase de reparación. Puede haber fluctuaciones en la agudeza visual o sensación de mayor sensibilidad ocular mientras el sistema busca restablecer el equilibrio funcional.
Sentido Biológico:
El sentido biológico del astigmatismo es evitar ver con claridad aquello que está cerca, ya sea en el entorno inmediato o en el mundo interior. La realidad próxima se percibe como peligrosa, dolorosa o generadora de antiguos miedos. La distorsión visual funciona como un mecanismo inconsciente para no enfrentar conflictos que la persona siente que no puede resolver.
En el fondo, puede existir una negación de un sufrimiento interior —consciente o inconsciente— que no se logra expresar o compartir con los demás.
Conflictos Asociados:
– Miedo a mirar lo que tengo enfrente.
– Ira y rabia acompañadas de miedo en la juventud.
– Miedo a verme tal como soy y a reconocer mi historia cercana.
– Búsqueda constante de respuestas en el exterior en lugar del interior.
– Deseo de liberarse de la influencia de los padres o de figuras vividas como ofensivas.
– Rechazo a acomodarse a una situación.
– Deseo de esconder algo.
– Decepción hacia los demás y sensación de que solo se puede contar con uno mismo.
– No aceptación de lo que se tiene delante (retos, envejecimiento, enfermedad, muerte, etc.).
– Conflicto entre la imagen ideal y la realidad (“más vale no ver los detalles”).
– Ambivalencia emocional: admirar y detestar al mismo tiempo.
– Deseo de cambiar la realidad en lugar de verla tal como es.
Consideraciones:
Es importante explorar el momento en que comenzó la alteración visual y qué situación cercana se estaba viviendo como conflictiva en ese periodo. Frecuentemente el síntoma aparece en etapas de transición, especialmente en la juventud, cuando se confrontan modelos familiares, identidad personal y expectativas externas.