Dedos de la mano
Introducción:
Significado biológico y simbólico de los cinco dedos de la mano.
Perspectiva Técnica:
3ª Etapa Embrionaria. Conflicto de desvalorización en el sentido de cada dedo.
Sentido Biológico:
Movimiento, ejecución, trabajo y acción con un alto grado de precisión. Además, cada dedo posee su propia simbología.
Conflictos Asociados (Generales):
Desvalorización en el movimiento, la precisión, el trabajo y la función específica que desempeña cada dedo.
Dedos rígidos: noción de haber infringido el reglamento. Castigo; “¡Esto no se hace!”.
Heridas: enfado con uno mismo, conflicto mental, culpabilidad. Necesidad de “cortar de raíz” algún pensamiento o acción.
Trapecio: desvalorización por haber falsificado algo en el trabajo.
Trapezoide: igual que el trapecio pero en relación con la comunicación.
Simbolismo por Dedo:
Pulgar: juicio condenatorio o clemencia (pulgar hacia arriba o hacia abajo). Relación con el trabajo y el padre. Asociado a la boca y a la función materna (chupar el dedo remite al recuerdo de la leche materna), a la nutrición afectiva y al sentido del gusto. Preocupaciones mentales. Es el dedo “maestro” que dirige a los demás; representa la parte voluntaria y responsable. Tendencia a querer controlar demasiado. Desvalorización sin oposición posible (se opone al resto de los dedos). Estrés en relación con un niño (hospitalizado, guardería…). Cuando hay dolor: “¡Estoy harto, no doy más!”.
Índice: relación con los demás. Justificación frente a otros, culpabilidad social de la acusación y del silencio impuesto (gesto “shhhh”). Señala una dirección. También se vincula a la nariz (con la que se hurga), a la sexualidad arcaica y a la autoridad paternal (regañar). Marca la fuerza del carácter y el poder de decisión; representa la autoridad.
Medio o corazón: sexualidad real o simbólica. Relacionado con el tacto (dedo usado para tocar de forma suave y sensible), la cólera y la rabia. Asociado a la restricción y la vida interior; sentirse rechazada con facilidad en lo íntimo. Conflicto de orientación en la vida.
Anular: compromiso (anillo), contratos, cambios de identidad (apellido, casa). Dedo de las promesas, los juramentos y los duelos. Relacionado con la vista (lo usamos para retirar algo del ojo). Condroma en el anular: “Quiero formar una pareja sobre otras bases, con valores distintos a los de mis padres”. Expresa aflicción. Actúa poco sin el consentimiento de los demás dedos; representa el ideal soñado en la relación y la dependencia de otra persona para alcanzarlo. Olvido de una visión global. Dedo de la armonía en el componente afectivo de la relación.
Meñique: dedo de los secretos y las mentiras, tanto personales como transgeneracionales. La familia. Relacionado con el oído (limpieza de cera): “no quise escucharlo y, sin embargo, me lo habían advertido”. Refleja agilidad mental y facilidad de comunicación. Su soltura para separarse de los otros dedos muestra necesidad de independencia y curiosidad natural. También representa la intuición. En problemas con este dedo, la persona permite que le afecte lo que los demás piensan de ella.