Embolia e Ictus Cerebral
Introducción:
Conjunto de fenómenos vasculares que comprometen el flujo sanguíneo. La embolia consiste en la obstrucción de un vaso arterial —por ejemplo, por un coágulo o, en el caso de la embolia grasosa, por un émbolo de grasa—. El ictus cerebral es un accidente cerebrovascular súbito debido a una importante disminución del riego sanguíneo al cerebro, que puede ser por oclusión arterial (isquémico) o por rotura de un vaso con derrame (hemorrágico).
Perspectiva Técnica:
3ª Etapa Embrionaria. En la embolia predomina el conflicto de desvalorización y peligro en la familia; en el ictus cerebral concurren conflictos de culpa, desvalorización intelectual y preocupación familiar.
Sentido Biológico:
En la embolia se “deja de llevar sangre” —simbólicamente asociada a la familia— a un órgano, tejido o parte; conviene revisar el sentido biológico específico de la zona afectada. En el ictus hemorrágico, la hemorragia busca irrigar más y mejor el cerebro para incrementar la función de esa área y, a la vez, expresa una huida de la familia (la sangre “escapa”) hacia un contexto mental. El trombo puede simbolizar el impedimento de utilizar una parte del cerebro para descubrir un misterio del clan.
Conflictos Asociados:
- “Quiero resistir y me protejo”: miedo ligado a la zona afectada.
- Pérdida de territorio distal (lejano) por no haber hecho lo esperado; puede ser propio o heredado de un ancestro.
- Siempre en relación con la parte afectada.
- Embolia cerebral: vinculada a una mala decisión tomada.
- Culpa con resistencia frente a algo que se percibe como necesario.
- Esfuerzo intelectual inútil o no realizado.
- Mucha preocupación familiar.
- Desvalorización intelectual con pérdida de territorio en algo vital (de vida o muerte) y en relación con alguien del clan.