Neuralgias (varios tipos, trigémino e intercostal)
Introducción:
Sensación de dolor producida por un fallo del sistema nervioso, sin lesión ni otra afectación estructural. Incluye neuralgias en distintas zonas (p. ej., del trigémino en la cara: ojos, labios, nariz, cuero cabelludo, frente y mandíbula; e intercostal: alrededor de las costillas).
Perspectiva Técnica:
4ª Etapa Embrionaria. Conflictos de separación en fase activa con agresividad o en fase de reparación. Según el tipo de neuralgia:
- Neuralgias en general: conflicto de separación en fase activa con agresividad o en fase de reparación.
- Neuralgia del trigémino: fase de reparación de un conflicto de epitelio pavimentoso de la epidermis (separación), con culpa e impotencia por la imagen.
- Neuralgia intercostal: conflicto de separación respecto al clan o conflicto de culpa e impotencia por el “yo”.
Sentido Biológico:
El dolor actúa como señal de aviso. Aquí el aviso proviene del propio mensaje (no hay amenaza directa), aludiendo a una memoria de agresión o separación del pasado; suele aparecer en situaciones límite de sensibilidad de la zona. Debe considerarse el trayecto del nervio y el punto exacto del dolor. En el trigémino, remite a un pasado relativamente cercano y a la imagen. En la intercostal, remite a la posición frente al clan o familia.
Conflictos Asociados:
- Separación con agresividad; puede manifestarse donde ocurrió el contacto por la agresión, tanto en el agresor como en el agredido.
- Separación vivida con sentimiento de culpa e impotencia respecto al pasado.
- Siempre en relación con la zona afectada y su sentido/simbolismo.
- Ejemplos en extremidades:
- Pierna derecha: “no quiero ir pero estoy obligado a ir”.
- Pierna izquierda: “quiero ir pero algo/alguien me lo impide”.
- Lado interno del muslo: separación de seres queridos por obligación (pierna derecha; izquierda para zurdos) / separación con peligro (pierna izquierda; derecha para zurdos).
- Neuralgia del trigémino:
- Separación en fase de reparación asociada a un rostro (p. ej., no haber hecho el duelo y ver la fotografía a diario).
- Culpa e impotencia por la imagen.
- Haber sentido una “bofetada”. “¿Para qué me sirve la cara?”.
- Neuralgia intercostal:
- Separación respecto a alguien del clan representado en la costilla.
- Culpa e impotencia del “yo” frente a los otros.